La moda argentina a la balanza

Estamos a pasitos de darle cierre al 2009 y como siempre que se acerca el 31 de diciembre nos ponemos como Bridget Jones dándole un repaso a la lista de logros del año. ¿Qué les parece si ponemos en la balanza a la moda argentina?
Para iniciar la rigurosa labor de clasificar lo bueno y lo malo, lo positivo y los resultados finales, diría que el 2009 para la moda argentina fue básicamente el año del diseño independiente o a lo que la fantasía del creador amante del arte por-el-arte nos inspira. Hubo un sinfin de festivales, ferias, concursos, eventos y exposiciones en las que el diseñador, ése que siempre está al acecho de lo innovador y la tan ansiada vuelta de rosca, pudo explayar todo su genio creador.
Las ferias establecidas como Puro Diseño, Código País y Ciudad Emergente estuvieron abarrotadas de emprendedores entusiastas y de su público fiel. A ellas se les unieron algunos eventos importados como Fashion Freak y Style Wars que desembarcaron en Buenos Aires ávidos de ver de qué va la movida del diseño emergente. Por el lado más consagrado de la industria local, la BAF (Buenos Aires Fashion Week) volvió a sus primeros pasos convocando muchos más diseñadores-autores y menos grandes marcas.
Y aqui va un pesito para el platillo de los puntos negativos de la balanza. El 2009 no fue un año muy líquido para las grandes marcas argentinas. Soportando estóicamente bajas en las ventas desde finales de 2007 aproximadamente, llegó la crisis, la suba de precios y estancamiento de los salarios y hubo que recortar presupuestos, hacer campañas menos aspamentosas y recurrir constantemente a la palabra grande: SALE; inclusive en el mismo inicio de cada temporada. Con múltiples beneficios de descuentos y pagos en cuotas con tarjetas de crédito y en acuerdo con los shoppings y bancos, las grandes marcas del país brindaron a sus shoppaholics clientas días específicos de descuentos de hasta un 20 y 30% todas las semanas. Así las principales etiquetas sobrevivieron con esta táctica pese a la queja constante de clientas horrorizadas por los precios disparatados y la calidad de los productos que, aca entre nos, se consiguen casi idénticos a mucho menos de la mitad en otras tiendas anónimas.
Para solventar un poco ésta situación de encontrarse haciendo los mismos productos masivos de tiendas anónimas; las grandes marcas han optado por inyectar a su filas... ¿no adivinan qué?... si, si Jóvenes diseñadores! Y sino optar como hizo Ay Not Dead en darle un giro performancer a la marca con alianzas estratégicas y productos exclusivos.
Otra de las palabras claves que definen a éste 2009 es sustentable. El diseño argentino busca una identidad y parece estar creciendo en fama por sus diseños con conciencia ecológica. Experimentación en textiles con fibras nobles, reutilización de materiales de desecho, responsabilidad social en la cadena productiva de la industria, son premisas que se toman cada vez con mayor seriedad por estos lares con Centro Metropolitano del Diseño y Oficina de la Moda por medio.
Otra palabra clave es internacionalización. 2009 fue un año de conquista de terrenos para muchos diseñadores argentinos que lograron posicionarse en mercados clave como NY, Berlín y Tokio. Pero no sólo hubo internacionalización en una vía; Buenos Aires también se hizo internacional con visitas como Agata Ruiz de la Prada, Karl Lagerfeld, Kenzo, Carolina Herrera y Christian Louboutin.
Saldo del año: ¡un excelente año para la moda argentina! Esperemos que el 2010 sea mucho mejor porque desde ya pinta muy bien.
