¿Es el tamaño real lo que importa o la ausencia de variedad?

written by redaccion on Monday, February 08 2010

 

Si entras a una tienda de ropa en Argentina, seas de la contextura que seas, tendrás una breve crisis existencial. Algunas marcas se toman la identidad muy a pecho y si tienen en su meta conquistar el gusto de chicas de 20 a 25 años, piensan que ésta debe ser de una contextura generalmente delgada de una talla S o XS. ¿Y que ocurre si tienes entre 20 y 25 y eres más bien rellenita? Probablemente tendrás que ir a una tienda de ropa para damas donde tengan talles más grandes y seguramente ropa muy aburrida y nada trendy.


No es el Santo Grial, existe en realidad una tabla de medidas, pero ocurre que nadie la respeta. Me ha pasado que en una misma marca (la única donde calzan mi silueta caribeña porque al parecer para los fabricantes la mujer argentina carece de glúteos) tengo que probarme pantalones entre los talles del 40 al 44 porque nunca se cuál es que me va a entrar dependiendo del modelo y tela.
Mucho se ha hablado de este problema y finalmente hace pocos días salió a la luz una Nueva Ley de Talles. Para sorpresa de muchos la nueva ley lejos de solventar ésta problemática, le exige a los fabricantes que, independientemente de su filosofia de marca, tengan talles del 36 al 50 (para que se den una idea, de una cintura de 56cm a los 84cm). Obviamente, los fabricantes han puesto el grito en el cielo por los costos que implica producir tal variedad de talles en sus debidas variaciones de modelo y color, pues la nueva ley exige tener en existencia al menos un modelo de cada prenda inferior y superior en dichos talles.


Como muchos fabricantes, preferiría que la Ley de Talles se encargue de regular que las tallas que marcan las prendas realmente correspondan a la tabla de talles y así me ahorrarían, a mí y a muchas de sus clientas, horas en el probador jugando a la loteria de ver cuál será mi talla en el día de la fecha. Luego, y si las condiciones de la industria lo permiten, se pudiera evaluar si es viable y rentable que todas las marcas ofrezcan todos los talles.
De la misma manera pienso que la Ley de Talles es desfavorable para los Diseñadores Independientes, pues como una de ellos, sé que se complica mucho, tanto en costos como en ritmo de producción, hacer tal variedad de talles siendo un trabajo cuasi artesanal. Me pregunto entonces qué pasará con el auge de las ferias o mercadillos de diseño con esta ley respirandoles en la nuca.


A todas nos encantaría ir a la tienda que adoramos seguras de encontrar algo que nos quede bien, pero creo que presionar a los fabricantes a hacer esta fantasía realidad sin antes regular que la oferta de tallas sean reales, hechas para mujeres reales, no tendría ningún sentido; sería como sacar una liebre de la galera y creer que se cumplió con la misión de sacar un conejo. ¿Uds. qué opinan?

 

 

MARYORI COELLO es nuestra corresponsal Argentina Ver otros POSTS | Ver

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