5 reglas básicas para escoger un sostén y no morir en el intento

Cuanto tiempo perdemos dando vueltas en la tienda de lencería tratando de encontrar aquel sujetador, sostén o brasier perfecto que destaque o esconda esa parte del cuerpo tan admirada por lo hombres y tan criticada por nosotras, las mujeres.
Nunca estamos conformes con lo que tenemos, unas por que lo tienen muy grande, otras porque es pequeño, algunas mujeres lo tienen muy separado y otras muy junto, en fin, no existe el pecho perfecto, a no ser que sea a base de bisturí, y a veces ni así.
Por eso quiero que conozcan 5 pautas para que al momento de comprar lencería lo estético y bonito no supere lo confortable y la saludable, siempre debes buscar un punto neutro para robar las miradas de muchos y estar cómoda a la vez.
1. Ponerse un sostén no debe convertirse en una rutina diaria, tienes que saber que prendas vas a utilizar y así identificarás cuál es el que más se acomoda para la ocasión. Para esto el mercado ofrece diferentes diseños y texturas que se especializan según el uso: para una fiesta elegante, para hacer deporte, para ir a trabajar, y por supuesto, para seducir. (seguiré ampliado este tema en posts posteriores...)
2. Una de las taras más comunes es que no sabemos a ciencia cierta cuál es nuestra verdadera talla. A continuación te doy algunos consejos para que busques cual es la tuya. * Las dos tablas de tallas más comunes son: la europea y la americana El torax: La primera, parte desde el número 70 y van aumentando de 5 en 5; y las segunda va desde la número 30 y avanzan de 2 en 2; esto es en cuanto al contorno del tórax. La copa: también tiene su escala de medida, en Europa es con números (1, 2, 3, 4 etc) y en América es con letras (A, B, C, etc). Para saber qué copa te corresponde debes medir el contorno por debajo del busto y luego, vuelve a medir pero por la parte más pronunciada del mismo. Si la diferencia de estas dos medidas es de 1 pulgada (2,54 cm) corresponde a la copa A, si son 2 pulgadas corresponde a la copa B y así sucesivamente.
3. Ya sabes cuál es tu talla, ahora pasa a la fase dos. Pruébate el sostén y verifica que la tira de la espalda quede completamente alineada con la parte delantera. Si te queda levantada esto te producirá dolores de espalda. Compruébalo con el dedo índice, este debe caber entre el sostén y la parte central de tu pecho.
4. Otra forma de darte cuenta que el sujetador no es el ideal para tu cuerpo es que las tiras y el cuerpo del brasier marquen tu piel. Si dejan alguna huella de maltrato estas comprando una talla muy pequeña. Si lo que quieres es levantar tu busto alinea los tirantes con los pezones pero evita que queden apretados.
5. También puedes darte cuenta que no es la mejor elección si el busto se sale de la copa, se mueve de manera exagerada caminar o cuando haces algún movimiento con los brazos, se sale por debajo. Lo ideal es que el busto se vea natural y no embutido en un bonito encaje. Recuerda que debes tomártelo en serio porque las glándulas mamarias no tienen ningún tejido especial, como huesos, cartílagos o músculos que las mantengan; la piel es su único soporte. Pero podemos minimizarlo escogiendo un buen sujetador que se adapte a tus formas.
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