Esa rubia teñida llamada Luján

Rubia, aunque siempre reconoce que es teñida. Alta, pero gracias a su amigos los taconazos. Y simpática, sin porqués que valgan y con su sentido del humor lo demuestra. La chica de moda de Cuatro, Luján Argüelles, sabe lo que quiere y como conseguirlo. Ya nos gustó que entre password y password se paseara con modelitos estupendos, pero nos conquistó aún más siendo la granjera más exclusiva que nunca antes habíamos visto en televisión. Sus ojos azules nos atontan, pero también su sonrisa de oreja a oreja cada vez que mira a cámara. Porqué aunque quiera ser mala, esta chica es más blandaque un flan.

Trabajando en la radio muchos años Luján necesitaba hacer pantalla, tenía ganas de ponerse un escote arriesgado, unos shorts en minúscula y pasearlo con soltura. Y le dieron un sencillo concurso de palabras que ella supo trasformar en un escaparate en movimiento de alta costura y prêt-à-porter.
Luján tiene algo que acapara a la audiencia, es ese “algo” que sólo tienen personas que dividen a dos mitades: los que la adoran y creen que es fabulosa y los que la odian y piensan que es estúpidamente pedante. Pero como dijo alguien alguna vez: “no importa que hablen mal de mi, lo importante es que hablen”. Y Luján nos hace hablar y, hay días, que nos deja con la boca abierta…
